Elige tu camino más abajo: si trabajas en el servicio, o si diriges un equipo.
Descubre tu camino
Llegué a Miami y empecé de cero. Trabajé dos empleos a la vez — uno de oficina y uno en un restaurante — sin un solo día libre, hasta que entendí algo: el servicio de excelencia no es actitud. Es un método que se aprende. Antes de eso, fui cofundadora y gerente general de dos negocios de cosméticos en Roma, Italia, durante 7 años. Hoy ayudo a personas y a equipos completos de hostelería en Miami a aplicar lo mismo que a mí me cambió todo.
Historias reales de personas y equipos que aplicaron Atención con Intención.
"Llevaba dos años en el mismo turno sin que nadie me notara. En un mes de aplicar el método mis propinas subieron y mi manager me pidió entrenar a los nuevos."
"Habíamos entrenado al equipo mil veces y a las dos semanas todo volvía a lo mismo. Con Astrid, el cambio se quedó — y se nota en los reviews."
"Pensé que esto era solo para meseros. El Método me dio un sistema real para tratar a cada huésped, no solo buena actitud."